"Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones." — Mateo 28:19
Devocional: Un verdadero discípulo no solo es transformado por Jesús; también ayuda a otros a seguir a Jesús.
A lo largo de las Escrituras vemos que el discipulado es mucho más que asistir a servicios religiosos o adquirir conocimiento bíblico. Es una vida completamente rendida a Cristo, una vida que refleja Su carácter y extiende Su reino sobre la tierra.
Jesús no nos llamó simplemente a ser convertidos. Nos llamó a ser discípulos. Nos llamó a caminar en relación íntima con Él, a vivir en obediencia y a reproducir en otros lo que Él ha hecho en nosotros.
El sermón nos recuerda que el avivamiento no se construye sobre títulos, posiciones o reconocimiento humano. Se construye sobre creyentes comunes que están completamente rendidos a Jesucristo. La cosecha está lista, y Dios desea usar a cada creyente para impactar vidas con el evangelio.
Un discípulo entiende que la vida ya no gira alrededor de sus propias ambiciones. Su mayor deseo se convierte en agradar al Señor. Como dice Efesios 5:10: “Comprobando lo que es agradable al Señor.”
El mundo nos enseña a perseguir nuestros propios sueños y deseos. Jesús nos enseña a buscar primero Su reino y Su voluntad. El mundo dice: “Construye tu propio nombre”. Jesús dice: “Sígueme y deja que Yo forme Mi carácter en ti”.
Cuando Cristo se convierte en tu deseo principal, hacer discípulos deja de ser una obligación y se convierte en un resultado natural de tu relación con Él. Las personas comenzarán a ver Su amor, Su paz, Su gracia y Su poder obrando en tu vida. Tu testimonio se convertirá en una invitación para que otros conozcan al Salvador.
La identidad de un discípulo siempre se encuentra a los pies de Jesús. Es en ese lugar de intimidad donde somos transformados. Y es desde ese mismo lugar donde somos enviados al mundo para hacer más discípulos.
El Señor está buscando hombres y mujeres que estén dispuestos a decir: “Jesús, todo lo que soy te pertenece.” Personas que no buscan reconocimiento, sino obediencia. Personas que desean ver a Cristo glorificado por encima de todas las cosas.
Hoy recuerda que has sido llamado para mucho más que simplemente asistir a la iglesia. Has sido llamado a caminar con Jesús, reflejar a Jesús y guiar a otros hacia Jesús.
Oración: Padre, haz de mí un verdadero discípulo de Jesucristo. Permite que mi vida refleje Tu carácter y Tu amor. Úsame para influenciar a otros para Tu reino. Ayúdame a vivir con una perspectiva eterna y a cumplir fielmente la misión que me has encomendado. Que mi mayor deseo sea agradarte y verte glorificado en todo lo que haga. En el nombre de Jesús, amén.
Desafío Práctico: Ora hoy por una persona que necesita a Jesús. Comunícate con ella para ofrecerle ánimo, oración o una invitación a la iglesia. Pídele al Señor que te use para ayudarla a dar un paso más cerca de Cristo y de Su propósito para su vida.