"Puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe." — Hebreos 12:2
Devocional: La vida cristiana nunca fue diseñada para vivirse únicamente por esfuerzo humano. Dios nos ha dado una estrategia simple pero poderosa para crecer espiritualmente: mantener nuestros ojos puestos en Jesús.
Muchos creyentes viven desanimados porque enfocan más su atención en sus fracasos que en su Salvador. Pasan más tiempo examinando sus debilidades que contemplando a Cristo. Sin embargo, las Escrituras nos enseñan que la fe crece cuando nuestra mirada permanece fija en Él.
El sermón nos recuerda que Jesús no solamente inicia nuestra fe, sino que también la perfecciona. Aquel que comenzó la buena obra en nosotros es también Aquel que la llevará hasta su cumplimiento. Nuestra responsabilidad es mantener nuestros ojos en Él.
¿Y cómo hacemos eso? Manteniendo nuestros ojos en Su Palabra. Jesús es el Verbo hecho carne. Cada vez que abrimos la Biblia, tenemos la oportunidad de encontrarnos con Él. Cada vez que meditamos en las Escrituras, estamos fijando nuestra mirada en Jesús.
Vivimos en una generación donde innumerables cosas compiten por nuestra atención. Las redes sociales, el entretenimiento, las preocupaciones económicas, el trabajo y las responsabilidades diarias buscan constantemente ocupar el lugar que solo Cristo debe tener en nuestro corazón. Sin embargo, aquello en lo que más fijamos nuestra atención terminará moldeando nuestros afectos.
Un verdadero discípulo aprende a priorizar lo que realmente importa. Cuanto más contemplamos a Jesús, más nos parecemos a Él. Cuanto más meditamos en Su verdad, más libres nos volvemos. Cuanto más permanecemos en Su presencia, más fuerte se vuelve nuestra fe.
La victoria no se encuentra en esforzarnos más. La victoria se encuentra en mantener nuestros ojos sobre Aquel que ya venció.
Hoy el Señor te invita a apartar tu mirada de las distracciones y volver a fijarla en Él. Él es el autor de tu historia, el perfeccionador de tu fe y la fuente de toda fortaleza que necesitas para seguir adelante.
Oración: Jesús, hoy fijo mis ojos en Ti. Ayúdame a resistir toda distracción que quiera apartarme de Tu presencia. Que Tu Palabra sea lámpara a mis pies y lumbrera a mi camino. Fortalece mi fe mientras mantengo mi mirada puesta en Ti. Enséñame a confiar en Tu obra más que en mis propios esfuerzos. En Tu nombre precioso, amén.
Desafío Práctico: Dedica al menos 15 minutos hoy a leer Hebreos 12. Subraya cada frase que revele algo acerca de Jesús y escribe en un cuaderno lo que el Espíritu Santo te muestre acerca de Su carácter y Su obra en tu vida.