"Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos." — Gálatas 5:24

Devocional: Los discípulos judíos de la antigüedad seguían a sus rabinos tan de cerca que existía una bendición común que decía: “Que seas cubierto por el polvo de tu rabino”.

La imagen es hermosa. Un discípulo caminaba tan cerca de su maestro que el polvo levantado por los pasos del maestro terminaba cubriéndolo. Este es el tipo de relación que Jesús desea tener con Sus seguidores.

Muchas personas siguen a Jesús desde la distancia. Asisten a la iglesia ocasionalmente, oran cuando necesitan ayuda y buscan a Dios cuando la vida se vuelve difícil. Pero los verdaderos discípulos permanecen cerca. Quieren conocer Su voz, seguir Su dirección e imitar Su carácter.

Cuando caminas cerca de Jesús, tus deseos comienzan a cambiar. Las cosas que antes te controlaban pierden su fuerza. Tu corazón comienza a alinearse con el corazón de Dios. Empiezas a preocuparte por lo que a Él le importa.

Por eso Pablo escribió que aquellos que pertenecen a Cristo han crucificado los deseos de la carne. Cuanto más cerca estés de Jesús, más difícil será aferrarte a aquello que no le agrada.

El discipulado no se trata de esforzarse más. Se trata de seguir más de cerca.

El Señor no te está llamando simplemente a creer en Él. Te está llamando a caminar con Él. Él desea que tu vida refleje Su vida, que tus pensamientos reflejen Sus pensamientos y que tu corazón refleje Su corazón.

Permanece cerca de Jesús. Permite que Su polvo cubra tu vida.

Oración: Padre, ayúdame a seguir a Jesús más de cerca que nunca. Quita toda distracción que me aleja de Ti. Permite que mis deseos se conviertan en Tus deseos y que mi corazón se alinee con el Tuyo. En el nombre de Jesús, amén.

Desafío Práctico: Pregúntate con honestidad: “¿Qué cosa me está impidiendo seguir a Jesús más de cerca?” Entrégale esa área al Señor en oración y toma hoy un paso práctico de obediencia.