Guiados Por El Espíritu, No Por Los Sentimientos
Escritura: “Lámpara es a mis pies tu palabra, y lumbrera a mi camino.”— Salmos 119:105
Los sentimientos son reales, pero nunca fueron diseñados para convertirse en el señor de tu vida. Las emociones pueden cambiar de un momento a otro, pero la Palabra de Dios permanece para siempre. Como hijo de Dios, no has sido llamado a ser controlado por lo que sientes; has sido llamado a ser guiado por el Espíritu Santo.
A veces una oportunidad parece perfecta en lo natural. Puede traer reconocimiento, beneficios económicos o influencia; sin embargo, el Espíritu de Dios puede decirte: “No”. En otra ocasión, Dios puede dirigirte hacia algo que parece pequeño, inconveniente o poco reconocido. La mente natural puede cuestionarlo, pero el corazón renovado reconoce la voz del Señor y responde con obediencia.
Tu responsabilidad no es dictar la voluntad de Dios; es discernir Su voluntad y alinearte con ella. La fe significa caminar en la luz de Su Palabra, aun cuando el camino no tenga sentido para tu entendimiento natural. Jesús ya derrotó al enemigo. Por lo tanto, seguirlo siempre te conducirá a la victoria, aunque el recorrido no sea como esperabas.
A medida que la Palabra llena tu corazón, tus decisiones se alinean cada vez más con los deseos de Dios. Comienzas a reconocer cuáles relaciones debes cultivar, por cuáles puertas debes entrar y cuáles oportunidades debes dejar pasar. La obediencia se vuelve más valiosa que la comodidad o los aplausos.
La mayor satisfacción no se encuentra en recibir reconocimiento, ni siquiera en contemplar resultados extraordinarios. Se encuentra en saber que fuiste fiel a lo que Dios te pidió hacer. No existe mayor paz que saber que estás caminando en la perfecta voluntad de Dios.
Oración: Espíritu Santo, enséñame a reconocer y obedecer Tu voz. Ayúdame a confiar en Tu Palabra más que en mis emociones cambiantes o en mi razonamiento natural. Dame valor para decir sí cuando Tú dices sí y no cuando Tú dices no. Que el deseo más profundo de mi corazón sea permanecer fiel a Ti. En el nombre de Jesús, amén.