Eres La Morada De Dios

Lectura Bíblica: 1 Corintios 6:19–20

En el desierto, la columna de nube hacía visible la presencia de Dios ante Su pueblo. Cuando la nube descendía sobre el tabernáculo de reunión, el pueblo adoraba y Moisés hablaba con el Señor.

Por medio de Jesucristo, hemos sido acercados a una relación preciosa con Dios. Su Espíritu habita en Su pueblo. No eres solamente alguien que visita un lugar de adoración. Le perteneces al Señor, y tu cuerpo es templo del Espíritu Santo.

Permite que esa verdad se afirme en tu corazón. El Dios que creó los cielos y la tierra ha escogido habitar en Su pueblo. Tu vida le importa profundamente.

Esto cambia la manera en que enfrentas un día común. La oración no tiene que esperar hasta el domingo. Puedes hablar con tu Padre mientras preparas el desayuno, conduces al trabajo o permaneces despierto durante la noche. Él te escucha en esos lugares donde nadie más ve tus lágrimas.

Su presencia dentro de ti también te llama a honrarlo con tu cuerpo, tus palabras y tus decisiones. Le perteneces a Aquel que compró tu libertad por medio de Cristo. Cuidar lo que Él te ha confiado se convierte en una expresión de adoración.

Quizá no siempre sientas una emoción intensa cuando oras. La fidelidad de Dios es mayor que un sentimiento pasajero. Vuelve a lo que dice Su Palabra: Su Espíritu habita en ti.

Camina hoy con gratitud y reverencia. Eres amado, le perteneces a Dios y tienes acceso a Él.

Oración: Padre, gracias por hacer de mí Tu morada. Ayúdame a honrarte con mis pensamientos, mis palabras y mis acciones. Hazme más consciente de Tu presencia a lo largo de este día. En el nombre de Jesús, amén.