Dale Tu Atención

Escritura: “Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren.” — Juan 4:24


Podemos cantar mientras nuestros pensamientos están en otro lugar. Podemos estar en un servicio de adoración mientras mentalmente respondemos mensajes, organizamos el día de mañana o repasamos lo que sucedió ayer.

Quiero animarte a entrar en la presencia de Jesús con todo tu corazón.

La adoración expresa nuestro amor y nuestra rendición a Dios. La música nos ayuda a expresarlos, pero nuestra devoción continúa cuando todo queda en silencio. Ya sea que levantemos las manos, nos arrodillemos, cantemos o permanezcamos quietos delante de Él, podemos dirigir nuestra atención hacia Jesús.

Un paso práctico que te animo a dar es eliminar las distracciones. Guarda el teléfono. Apártate de una conversación innecesaria. Deja de estar pendiente de lo que hacen los demás. Permítete estar plenamente presente delante del Señor.

No tienes que provocar una experiencia emocional. Acércate con sinceridad. Si estás cansado, díselo. Si tu mente se distrae, vuelve con calma a enfocar tu atención en Su bondad. El Espíritu Santo nos ayuda a adorar con un corazón sincero.

Considera qué interrumpe constantemente la atención que deseas darle a Jesús. Quizá necesitas unos minutos de quietud antes de comenzar tus responsabilidades. Quizá necesitas dejar de evaluar la música y comenzar a expresar tu amor con tus propias palabras.

Después, lleva esa rendición a tus decisiones diarias. Hónralo con tus palabras, tus relaciones y tus responsabilidades.

Mi invitación hoy es sencilla: haz espacio para Jesús. El Salvador que se entregó por ti es digno de tu atención. Acércate a Él con un amor renovado y permite que tu corazón responda a Su amor.

Oración: Jesús, te entrego mi atención y mi amor. Espíritu Santo, ayúdame a reconocer y eliminar las distracciones. Enséñame a adorar con sinceridad, tanto cuando me siento fuerte como cuando estoy cansado. Que la rendición que expreso en Tu presencia transforme mi manera de vivir durante este día. En el nombre de Jesús, amén.