"Y estableceré mi pacto entre mí y ti, y tu descendencia después de ti en sus generaciones, por pacto perpetuo." — Génesis 17:7
Devocional: Una de las verdades más grandes de la Escritura es que Dios no se relaciona con Su pueblo mediante un simple contrato. Él se relaciona con nosotros mediante un pacto. Un contrato se basa en el desempeño mutuo. Si una de las partes falla, el acuerdo puede romperse. Un pacto, sin embargo, está fundamentado en el compromiso, la relación y la fidelidad.
A lo largo de toda la Biblia, Dios se revela como un Dios que guarda Su pacto. Desde Abraham hasta la cruz de Cristo, Dios demuestra continuamente que está comprometido con Su pueblo. Él no los abandona cuando las circunstancias cambian, cuando aparece la debilidad o cuando surgen las dificultades.
Cuando Dios estableció Su pacto con Abraham, no estaba simplemente ofreciendo bendiciones. Estaba ofreciéndose a Sí mismo. Estaba declarando: “Yo seré tu Dios”. Ese pacto se extendió más allá de Abraham y alcanzó a las generaciones futuras. Por medio de Jesucristo, ahora nosotros hemos sido invitados a participar de esa misma relación de pacto.
Muchos creyentes viven como si estuvieran tratando de ganarse la aceptación de Dios. Sienten que deben demostrar constantemente que son dignos de Su amor. Sin embargo, el pacto nos recuerda que nuestra relación con Dios comienza con Su gracia. Nosotros respondemos con fe, pero Él es quien inicia, sostiene y cumple Sus promesas.
Hoy recuerda que perteneces a Dios. No eres un extraño esperando misericordia. Por medio de Cristo, formas parte de la familia del pacto de Dios. Sus promesas no están basadas en tu perfección, sino en Su fidelidad.
Oración: Padre, gracias por invitarme a una relación de pacto por medio de Jesucristo. Ayúdame a descansar en Tu fidelidad y a confiar en que Tus promesas son seguras. Enséñame a caminar cerca de Ti y a vivir como un hijo de Tu pacto. En el nombre de Jesús, amén.
Desafío Práctico: Dedica cinco minutos a agradecer a Dios por promesas específicas que ha cumplido en tu vida. Escribe tres maneras en las que has visto Su fidelidad.