Pide En El Nombre De Jesús

Escritura: “De cierto, de cierto os digo, que todo cuanto pidiereis al Padre en mi nombre, os lo dará… Pedid, y recibiréis, para que vuestro gozo sea cumplido.” — Juan 16:23–24

Jesús nos ha dado una invitación extraordinaria para acercarnos al Padre en Su nombre. Él no dijo: “Pidan, y quizás recibirán”. Él dijo: “Pidan, y recibirán”. Estas palabras revelan el corazón de un Padre que desea que Sus hijos se acerquen a Él con confianza.

Pedir en el nombre de Jesús no consiste simplemente en agregar una frase al final de una oración. Significa acercarnos a Dios por medio de nuestra relación con Cristo y orar de acuerdo con Su carácter, Su autoridad y Su voluntad. No dependemos de nuestra propia bondad ni de nuestra capacidad para merecer una respuesta. Nos acercamos porque Jesús nos ha dado acceso al Padre.

Hebreos 11:6 nos enseña que quienes se acercan a Dios deben creer dos cosas: que Él existe y que recompensa a quienes lo buscan diligentemente. Cree que Dios es real, que está presente y que participa activamente en tu vida. Después, cree que buscarlo nunca es en vano. Cuando necesites sanidad, busca al Sanador. Cuando necesites dirección, busca al Pastor. Cuando necesites provisión, busca al Proveedor.

No limites tus oraciones a lo que puedes lograr por tus propias fuerzas. Preséntale a Dios los lugares imposibles: aquellas situaciones en las que solamente Su intervención puede hacer la diferencia. Él no se siente intimidado por el tamaño de tu necesidad. A Él le agrada revelar Su bondad y recibir la gloria por medio de la oración contestada.

Las puertas están abiertas. El Padre está escuchando. Jesús te ha invitado a pedir. Acércate con valentía, busca diligentemente y cree de todo corazón.

Oración: Padre, vengo delante de Ti en el poderoso nombre de Jesús. Gracias por darme acceso a Tu presencia y por invitarme a pedir. Creo que Tú eres real, que estás conmigo y que recompensas a quienes te buscan diligentemente. Ayúdame a orar con confianza, humildad y fe. Coloco toda necesidad imposible delante de Ti y confío en que responderás conforme a Tu perfecta voluntad. Amén.