Posiciónate Para Escuchar a Dios

Escritura: “Procurad, pues, los dones mejores.” — 1 Corintios 12:31

Aunque no podemos controlar cuándo serán manifestados los dones espirituales, sí podemos posicionarnos para ser usados por Dios. La Escritura nos instruye a procurar los dones mejores. El mejor don es el que se necesita en ese momento: aquel mediante el cual el Espíritu Santo puede ministrar a la persona o situación que está delante de nosotros.

El deseo debe estar acompañado de atención. En cada situación, busca el consejo de Dios y escucha Su voz. Muchas personas toman decisiones importantes después de consultar con todos, excepto con el Señor. Sin embargo, Dios desea guiarnos en cuanto a nuestras relaciones, trabajo, ministerio, familia y futuro.

Dios nos ha dado Su Palabra escrita, pero también habla personalmente a nuestro corazón por medio del Espíritu Santo. Su dirección personal nunca contradecirá las Escrituras. Cuando pasamos tiempo en Su presencia, nuestro oído espiritual se vuelve más sensible. Dios está hablando, pero debemos inclinar nuestro oído y hacer espacio para escucharlo.

Una vez que Dios hable, deposita tu confianza en Su Palabra. No permitas que las circunstancias ni las opiniones de otros se vuelvan más fuertes que lo que Él ha dicho. Si sabes que el Señor te ha dirigido, actúa con valentía y obedécelo.

En ocasiones, la obediencia puede parecer extraña para quienes te rodean. Tal vez no comprendas cada detalle ni puedas ver el resultado completo. La fe no requiere que lo entiendas todo; requiere que confíes en Aquel que habló. Dios puede hacer cosas extraordinarias por medio de una persona que escucha, cree y está dispuesta a obedecer.

Oración: Señor, despierta en mí un deseo sincero por los dones que ayudarán a otros. Enséñame a buscar Tu consejo antes de tomar decisiones. Silencia toda voz que me distraiga y ayúdame a reconocer Tu dirección. Dame confianza en Tu Palabra y valentía para obedecer lo que me digas. En el nombre de Jesús, amén.