Dones Que Bendicen a Otros

Escritura: “Pero a cada uno le es dada la manifestación del Espíritu para provecho.”- 1 Corintios 12:7

El Espíritu Santo da dones espirituales pensando en las personas. Sus dones ayudan, fortalecen y ministran a otros. Cuando comprendemos su propósito, nuestro deseo de ser usados por Dios echa raíces en el amor.

El Pastor Kevin comparó esto con un repartidor que entrega un paquete. El repartidor lleva algo destinado a otra persona. De la misma manera, cuando el Espíritu Santo obra a través de nosotros, se nos confía algo que puede bendecir a alguien más.

Esto cambia nuestra manera de servir. Comenzamos a preguntar: “Señor, ¿quién necesita Tu ánimo? ¿Quién necesita oración? ¿Cómo puedo servir a la persona que has puesto delante de mí?”. Nuestra atención se dirige hacia las personas y sus necesidades.

Quizás tengas dudas acerca de los dones espirituales o te preguntes cómo podría Dios obrar a través de ti. Comienza acercándote a Él. Lee Su Palabra, dedica tiempo a la oración y mantente dispuesto a responder a Su dirección. El Espíritu Santo distribuye Sus dones conforme a Su voluntad, y podemos confiar en Su sabiduría.

Hay personas que sufren en nuestros hogares, trabajos, iglesias y comunidades. Algunas necesitan consuelo. Otras necesitan sabiduría, sanidad o una esperanza renovada. Podemos pedirle al Señor que obre a través de nosotros, recordando que Él es la fuente de cada don.

Permite que el amor forme tu deseo por las cosas del Espíritu. Mientras te rindes, deja que Dios haga de tu vida una bendición. Lo que Él coloca en tus manos puede ser la respuesta a la oración de alguien más.

Oración: Espíritu Santo, enséñame a desear Tus dones con un corazón lleno de amor. Hazme sensible a las necesidades de otros y dispuesto a seguir Tu dirección. Usa mi vida para fortalecer y animar a las personas. En el nombre de Jesús, amén.